Existen dos tipos de corrección: la ortotipográfica y la de estilo. La primera se ocupa de que el texto esté limpio de errores ortográficos y tipográficos, es decir, que sea correcto según las normas de la lengua y que no contenga erratas ni otros errores técnicos. Algunos ejemplos de elementos que se corrigen en esta fase de revisión son: errores gramaticales, uso de mayúsculas y minúsculas, uso de cursivas, puntuación de los diálogos, eliminación de repeticiones léxicas innecesarias, etc.
La corrección de estilo va un paso más allá y se mete en profundidad en el texto para dejarlo lo más claro, conciso y coherente posible, siempre sin interferir con la voz de la autora. Por ejemplo, se reorganizan oraciones enrevesadas para que sean más legibles, se ajusta el vocabulario para adecuarse al registro, se recolocan las frases de un párrafo para mejorar el ritmo, etc.
En 2025 cursé el Itinerario de corrección editorial de Cursiva y la Universitat Pompeu Fabra, donde aprendí los entresijos de la corrección ortotipográfica y de estilo. Aquí puedes ver un ejemplo de mi trabajo.